
|
|
| | Autor | Mensaje |
|---|
Shaco

 Edad: 21 Cantidad de envíos: 7
 | Tema: La tormenta perfecta. Miér Ene 04, 2012 11:53 pm | |
| Era de noche y la lluvia azotaba sin miramientos los tejados de las casas adyacentes. Salí de casa decidido, esperaba que algo, cualquier cosa, me trajera una nueva víctima esta noche. Se oían sirenas, maullidos, ladridos y susurros en los oscuros callejones de Mangetsu. Nadie se paraba a mirar, puesto que las pocas personas que había en la calle estaban tan concentradas en no mojarse, que apenas notaban mi presencia. En realidad me gustaba que fuera así, prefería un paseo tranquilo hasta que algún imbécil llamase mi atención y recibiera una broma... - Ja, ja, ja... wuajajajaja- La risa me salió sola con el simple hecho de que alguien me buscase esa noche... Teniendo en cuenta el estado de las calles, poca gente iba a salir a pasear como lo había hecho yo. Jugaba y acariciaba el filo de mis dagas, dando pequeños saltos en la acera mientras me adentraba en el laberíntico complejo de callejones que era Mangetsu a esas horas de la madrugada. De pronto, una presencia extraña me llamó la atención, no era como el resto de personas que había estado viendo a lo largo de la noche. Tenía un aura, algo que la hacía única. Me paré en seco, dí varias vueltas a mi cabeza y, finalmente, no divisé a nadie que realmente mereciera la pena. - Vaya... hoy quería jugar...- Un gesto de tristeza se dibujó en mi rostro, me sentía tan contrariado... nadie iba a recibir mi broma esta noche, hoy no podría cazar. -------------------------------------------------------------------------------------------- Off: Ale, que entre quien quiera.  |
|  | | Lyneth

 Edad: 17 Localización: Here owó Cantidad de envíos: 90
 | Tema: Re: La tormenta perfecta. Jue Ene 05, 2012 3:16 am | |
| Recién había llegado a la ciudad después de una larga tarde de paseo por las afueras de Mangetsu. Aunque estaba segura de que regresaría a casa muy tarde, debido a que en vez de tomar algún colectivo prefería caminar, no se había imaginado que llegaría a la ciudad tan retrasadamente como ahora. Sí, era bastante tarde como para que una jovencita como ella transitara sin compañía alguna por las calles y sin nada que pudiera ayudarla en caso de ser atacada por algún ladrón (Sí, en su mente jamás pasaban cosas tan extremistas como un demonio asesino y cosas de ese estilo, pues prefería evadir pensamientos que pudieran hacerle sentir miedo). Era un poco ingenua al pensar que nada le sucedería y que en caso de que efectivamente algo pudiera pasarle, no podría salírsele de control. Confiaba mucho en ella y en la fuerza que había adquirido en riñas callejeras en su ciudad natal y por tanto, no pensaba en las consecuencias de sus actos. Caminó pausadamente bajo la fría lluvia de la ciudad. Poca gente aún transitaba por las calles, pero a diferencia de ella, aquellas personas se veían bastante mayores. No lo estaba haciendo a propósito o conscientemente, pero su curiosidad le llevaba a hacer cosas extrañas, como contar el número de féminas que observaba a esa hora o el número de varones. La mayoría de la gente corría para protegerse del agua que caía en grandes gotas, bañando cualquier cosa que se interpusiera entre ellas y el suelo. Lyneth, en cambio, impávidamente andaba por la acera dejando que el agua le mojara por completo y le relajara. Sus prendas, completamente húmedas, se pegaban a su piel dando una clara señal del buen cuerpo que tenía, contorneando perfectamente su figura.
Era un poco peligroso, dado que si llegaba a pasarle algo nadie podría percatarse de ello, aún así se metió en uno de los callejones que antes había usado de día como atajo para cortar el largo camino a su casa. No sintió miedo y tampoco estaba pensando mucho, pues la somnolencia comenzaba a hacerle sentir cansada y un poco estúpida. Iba un tanto distraída, sin embargo notó que un pequeño gatito salió corriendo de un callejón muy asustado como si hubiese visto un fantasma. Esto le sorprendió a Lyn, que siguió con la mirada al minino y luego observó el lugar de dónde había salido el pequeñín. Se acercó un poco a la entrada de otro callejón que se interceptaba con el que ella estaba usando justo ahora.
-Uh… ¿Qué habrá sido? -Murmuró para sí misma antes de bostezar y reanudar la marcha bajo la espesa cortina de agua que no le dejaba ver claramente más allá de cinco metros.
|
|  | | Shaco

 Edad: 21 Cantidad de envíos: 7
 | Tema: Re: La tormenta perfecta. Jue Ene 05, 2012 10:25 am | |
| Escuché una voz en la entrada del callejón, era de una muchacha, una adolescente. Me encantaba imaginarme la cantidad de sufrimiento que podría regalarla en esta noche tan perfecta "Jiajiajiajia... una joven, sola... esto suena muy divertido...". Mis pensamientos iban dirigidos hacia una incontable cantidad de atrocidades: desde la tortura, hasta el propio asesinato, pasando por innumerables barbaridades más.
- No deberías jugar sola por la noche, niñita...- dije mientras desaparecía en una nube de humo. Me acerqué a ella lo suficiente como para poder oler su perfume. La verdad, era una pena que una joven tan hermosa y con un cuerpo tan tentador se hubiera topado conmigo.- Podría pasarte algo, ¿no crees?- susurré en su oído mientras volvía a hacerme visible.
Comencé a reírme mientras una sonrisa diabólica se dibujaba en mi rostro, marcando aún más el maquillaje y los puntiagudos colmillos de los que solía hacer gala en mis noches de cacería.- ¿Qué te trae por estos callejones tan oscuros... a estas horas de la noche?- musité entre dientes mientras acariciaba sus hombros con la llema de los dedos. |
|  | | Lyneth

 Edad: 17 Localización: Here owó Cantidad de envíos: 90
 | Tema: Re: La tormenta perfecta. Jue Ene 05, 2012 11:40 am | |
| Reanudó el paso avanzando en la misma dirección que antes había ido, pensando en qué podría haber pasado para que el gato se asustara de esa manera. Se aseguró mentalmente que seguro había encontrado a otro gato y se habían peleado, o que tal vez se hubiese caído algo de los botes de basura metálicos y se hubiese asustado. Fuera como fuese, ese no era su problema y, aunque le gustaran los animales, no podría hacer nada por el pequeñín. Apenas avanzados un par de metros (A lo mucho tres), escuchó una voz masculina que le pareció de primer momento extraña, pero que sin embargo no le tomó importancia. Se detuvo en seco, quedándose parada en el lugar y virando los ojos con molesta se giró. Tenía la intención de decirle al extraño que dejara de molestarle y que no se atreviera a molestarla. Quizá también le diría un par de improperios si él continuaba fastidiando a una Lyn somnolienta que podría volverse agresiva con facilidad. Giró su cuerpo un cuarto de posición echando la mirada sobre el callejón de dónde antes había salido huyendo el gatito para poder observar a la persona que escuchaba desde esa zona. Para su sorpresa, al voltear a ver, no había nadie. Se giró completamente regresando sobre sus pasos y notó que no había nadie por ningún lado. “No seas idiota y anda a casa, que el sueño te está dando alucinaciones…” Murmuró su consciencia en su cabeza, “Deja de perder el tiempo y camina”. Y tal como su mente le ordenó, regresó sobre sus pasos andando en la dirección dónde iba en un principio. Pero antes de siquiera alcanzar la distancia que había recorrido antes, volvió a escuchar una voz. Intentó pensar que era una alucinación provocada por el sueño, pero se oía tan real que no se contuvo y volteó hacia atrás justo cuando la persona comenzó a reírse detrás de ella. Lyneth retrocedió un momento un poco asustada por la persona que estaba con ella. No es que le diera miedo realmente su apariencia, era solo su risa lo que le había hecho sentir un escalofrío recorrerle toda la espalda y hacerle temblar un momento, haciendo también que su piel se erizara y se viera tal y como la piel de un pollo. De la nada comenzó a sentir frío, pero no era por la fría lluvia que había comenzado hacía unos cuarenta minutos, si no por la horripilante risa del chico.
-No… No molestes -Murmuró con la voz un poco quebrada, pero pronto se sobrepuso. Carraspeó la garganta y tragó saliva disimuladamente- Voy a casa, así que no molestes… -Fruncio el ceño. En realidad si tenía un poco de miedo- No creas que por ser chica puedes molestarme -Oh, grave error. Mal carácter a la vista.
 Gracias Camile por la hermosa firma que me has hecho~ <3 |
|  | | Shaco

 Edad: 21 Cantidad de envíos: 7
 | Tema: Re: La tormenta perfecta. Mar Ene 10, 2012 10:05 am | |
| Volví a desaparecer bajo la lluvia dejando una nube de humo y observé a la chica boca abajo, colgado de una farola cercana- Disculpa... creo que confundes mis intenciones...- esa risa de maníaco, nerviosa y agresiva, volvió a escucharse desde la farola en la que estaba, dejándome ver de nuevo mientras clavaba mis ojos en la muchacha, que debido a la lluvia dejaba adivinar la mayoría de las curvas de su cuerpo.
- Jamás pretendí molestarte... sólo buscaba algo de entretenimiento... ¿qué te parece la oferta? ¿aceptas?- pregunté nervioso e inquieto, ilusionado por un sí que quizás nunca llegase.
Bajé caminando por la farola y volví al suelo con la chica, dando vueltas a su alrededor mientras la observaba, inquieto e intrigado- ¿Qué edad tienes, jovencita?- musité mientras seguía caminando bajo la lluvia.
El aire a mi alrededor comenzó a enfriarse, desprendiendo un aura de maldad que me rodeaba- De verdad... ¿no tienes miedo? me sorprendes...- dije mientras jugueteaba con mis dagas, pasando los dedos por sus filos, produciendo un sonido enfermizo, casi como un chirrido- Debo de estar haciendo algo mal...
"La chica es valiente... es una pena... quería entretenerme con ella... parece que no va a poder ser" pensé mientras me ponía en cuclillas frente a la chica y ponía una cara denotando cierta tristeza. |
|  | | Lyneth

 Edad: 17 Localización: Here owó Cantidad de envíos: 90
 | Tema: Re: La tormenta perfecta. Mar Ene 10, 2012 11:16 am | |
| La tomó por sorpresa el hecho de que nuevamente aquella persona -Y al parecer no era una persona- desapareciera de la nada, esfumándose en una niebla grisácea a la que no le afectaba para nada la lluvia. Le estaba irritando un poco la forma en la que parecía jugar con ella, desapareciendo y apareciendo, susurrando cosas extrañas y riendo de esa manera tan peculiarmente escalofriante que le hacía estremecerse. No sabía lo que realmente quería o esperaba de ella, tal vez solo quería molestarla o divertirse con las emociones que ella pudiera mostrar. Había mucha gente loca por el mundo divirtiéndose con el sufrimiento de otros. No obstante, por más miedo que pudiera tenerle a su risa de maniático, se había forzado a no mostrar para nada miedo. No le iba a dar gusto.
Escuchó resonar su voz por el espacio cerrado que era el callejón e intentó seguir el sonido con su mirada, cosa que se le dificultó por el eco que hacía escucharle por todos lados. Miró tras su hombro y del otro lado del callejón, miró todo lo que pudo pero no lograba hallarlo en el lugar. Volvió a reír haciendo que la chica volviera a agitarse, para luego dar un paso atrás echando la mirada directamente sobre aquel ser que la observaba con una mirada fuerte e intensa. Lo encontró con sus ojos y le confundió su actitud, primero muy seguro e intimidante y luego… Bueno, luego no sabía qué era lo que estaba haciendo. “¿Entretenimiento? ¿Qué clase de entretenimiento?” Una voz en su cabeza removió sus pensamientos, haciendo que se sintiera un poco más insegura que antes, cuestionándose lo que escuchaba y dudando de si todo era real o quizá el sueño le estaba teniendo una treta y no era más que simples ilusiones. Pero no era algo que pareciese irreal como en un sueño, la voz no se escuchaba lejana y distante como normalmente solía ser, en cambio se notaba segura y decidida, firme. Si lo había visto aparecer y desaparecer como si fuera un holograma, ahora mucho menos le sorprendía verle caminando como si nada sobre aquel tubo de acero que se notaba resbaladizo a causa del agua. Se acercó demasiado a una Lyn a la que no le llegaba una idea de qué hacer o decir, si era buena idea responder a sus cuestionamientos o sería mejor irse de allí lo antes posible, si le iba a hacer daño o simplemente la estaba molestando un poco para su propia diversión. La rodeó mirándola al igual que ella, quien contemplaba su extravagante atuendo con esos colores y detalles tan llamativos. Si lo hubiese visto en otras circunstancias seguramente le habría parecido un traje interesante, pero precisamente ahora no le daba la cabeza ni para saber por qué no se había ido de una buena vez. Le siguió sin perderle de vista un segundo, estando atenta a cualquier cosa.
-No… Así que déjame tranquila… -Farfulló con una molestia fingida. Era una gran mentira, si tenía miedo. Tenía miedo de que él con sus extravagantes poderes y armas quisiera hacerle algo y ella, siendo una humana común y corriente que como mucho podría defenderse con la brutal fuerza de sus puños. Pero tenía miedo a sus cambios de actitud tan repentinos, que le producían una creciente sensación de nervios que no podía soportar. Le miró a los ojos, pero no pudo hacerlo por mucho tiempo más, por lo que miró a otro lado, cerca de su rostro. Aún atenta a cualquier cosa.
 Gracias Camile por la hermosa firma que me has hecho~ <3 |
|  | | |
Temas similares |  |
|
| | Permiso de este foro: | No puedes responder a temas en este foro.
| |
| |
| |
|