El inu se sorprendió mucho al recibir el abrazo y se sonrojó bruscamente mientras intentaba no aplastarse con la mesa. Apenas la tocaba con sus brazos para poder separarse, no tenía idea de porqué había hecho eso pero ya le había pasado algunas veces. Se sentía algo ahogado, aunque en parte le gustaba que lo abrazaran. Luego notó que los estaban mirando como siempre que veía mucha gente, sintió su ansiedad regresar, su corazón se apresuró...Apenas apoyó sus manos en los hombros de ella.
_ Etto...Kuname-san...no es que moleste. -la miró apenas mientras intentaba no tocar nada fuera de lo ubicado- Pero ¿podrías soltarme?, o ...¿por qué me abrazar?¿hice algo?
Bajó la mirada mientras pensaba que necesitaba sus pastillas, encima por miedo que lo tomara a mal volvió a mirala algo dudoso y sonriendo nervioso.