Mi lengua me picaba, si literalmente me estaba picando. ¿A qué se debería? seguro al molesto pendiente que sostenía mi músculo, valla pero la señorita terca quería el maldito pendiente en su lengua ¿Verdad?, bien, lo que es llevar la contra en casa para qué ¿Para qué? para que al final terminarán sacandole de casa y envíandole a quien sabe donde para hacer "su vida" valla tontería, pero al final... Solo al final, posiblemente sería bueno. O eso quería pretender del futuro que me deparaba aquel lugar de nombre...
... Mangetsu ...
El maldito olor a pescado muerto se había apoderado de mi pequea y delicada nariz, además claro, de un agradable y bien dado color a bronce sobre la frágil y blanquesina piel. Era el único pensamiento bueno que se podría extraer de aquel viaje realizado. La ciudad finalmente se había dado el lujo de aparecer en el mapa del destino, finalmente trasnvordaría de aquel maldito crucero para llegar a la nueva ciudad.
Me comencé a preguntar ¿Cuál sería el idioma ahi? bueno.. No es como si fuera tonta o algo pero... Estaba en Japón ¿No? supuestamente tendría que ser ese idioma.. ó tálvez alemán, inglés, español ... No sonaba ilógico eso ¿o si? bueno.. en Estados Unidos, Los Ángeles se estaba infestando ya de mexicanos y el idioma era español, asi que no destacaba la idea de que fueramos a hablar en otro ¿O si?
-¡Es hora de bajar! Gritó aquel que se hacía llamar capitán del lugar. Los pasajeros comenzaron a descender del barco de forma continua, buscando a sus familiares o bien amigos, muchos otros, como yo, simplemente iban con su costal a la espalda y se perdían en el infinito y manos del destino. Ahora la pregunta era ¿Cuál sería mi destino?
-¡Gloup! Es hora de partir.Clap,clap. Se escuchaba el eco de las botas sonar por el suelo, haciendo su respectivo eco seco y con poca duración mientras abandonaba el barco.
...
Había estado caminando por horas. Y ahora si podría jurar que el destino me había envuelto en su manto y me había guiado hasta la ciudad, donde ahi, se resolvió mi gran duda frustrante. Al menos todos hablaban el mismo idioma que yo asi que no sería un gran problema al final para llevar una nueva vida aqui.
-Repánpanos... ¿Ahora a dónde me voy?Un hotel sería la solución, sin embargo el objetivo directo no era llegar a aquella enorme casa que me habían enconmendado mis odiosos padres, sino un buen lugar donde poder pasar el resto de la tarde y ¿Porqué no? conocer la ciudad. Tenía que admitirlo, estar sola no solo me espantaba, me aterraba demasiado porque al final no sabía nada de este lugar. O bueno, al menos hasta nuevo aviso y entrar a la escuela. Que también podría ser una fabulosa elección para quedar en estancia, mas no obstante, estabamos en fin de semana; valla momento que se me ocurrió llegar.